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¿Exámenes? ¡Evaluarme es ridículo!

27/01/2010

Saludos a todos, rucios ignorantes. Estoy aquí para contaros otro de mis fantásticos relatos, en los que dejo bien claro mi superioridad intelectual sobre el resto de especímenes… Lo cual imagino ninguno de vosotros dudará, por vuestro propio bien. Y pensaréis, “oh, búo, ¿con qué nos deleitarás hoy? con tus hazañas sobre el wow? con tus conocimientos de física?” Pues no, necios mentecatos, sin embargo sí que está relacionado con los conocimientos, pero de modo más general. Hoy os hablaré de mis estudios.

Y evidentemente os preguntaréis cómo un ser superior como yo necesita estudiar, ya que yo conozco todos los conocimientos existentes, habidos y por haber. Sin embargo, en este absurdo país parece ser que debo ser evaluado como si fuese una persona normal. ¡Qué osadía!

Yo nunca he necesitado estudiar, y es que todo resultaba evidente para mí; sin embargo, debido a que tenía que “aprender” algunas cosas (que yo expresaría mejor, ya que mi lógica es insuperable, pero entonces me calificarían negativamente esos idiotas), he tenido que “estudiar”. O al menos eso me sugerían la gente, pero en realidad, no era capaz. Sí, sé que esto suena sorprendente, pero no os confundáis: no era capaz porque era demasiado fácil. No podía estudiar si no representaba un reto, así que esperaba al día anterior al examen, y luego lo dejaba para el día del examen, y luego para diez minutos antes… Y al final simplemente leía el título. Naturalmente así pude llegar sin problemas a primero de bachillerato.

En ese momento, con mi primer suspenso me llegó la revelación: ¿para qué ir a clase? Total, adquirir esos conocimientos sólo me llevaría minutos, mientras que los demás tardan meses… Y entonces hallé la solución: dejar de ir a clase para librarme de esa ridícula “evaluación continua”.

Naturalmente esos simples de coegho y bugallo vinieron a incordiarme y a dudar de mis capacidades, y se atrevían a sugerir que su sistema de estudio era más fiable… ¡Nada más lejos de la realidad! Tras realizar una serie de cálculos, llegué a la siguiente conclusión:

Si ellos tienen 10 exámenes, tienen que hacer los 10 y pueden suspenderlos, así que tienen 1 probabilidad entre 10 de aprobarlos.

Yo en cambio sólo hago un examen, así que puedo aprobar o suspender: un 50% de posibilidades.

Entonces me vinieron con excusas del tipo “pero nosotros damos un tema por examen y tú diez, es más fácil”… ¡tonterías! Me da igual el número de temas, al fin y al cabo, las probabilidades están a mi favor y eso es lo único importante; el resto de supuestos factores, son totalmente irrelevantes.

Y ese es mi modo de estudio: no estudiar nada y arriesgar todo a un examen, lo cual me da una probabilidad de aprobar tan elevada, que casi no necesitaría ni ir al examen para aprobarlo. Y me ha ido muy bien en la vida, desde luego: todavía tengo 18 años, y ya estoy en 1º de bachillerato.

Así que ya sabéis, si queréis ser como yo… olvidaos, porque los milagros no existen.

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La Teoría de las Prioridades Femeninas (T.P.F.)

22/01/2010

Bien, mis fieles, ha llegado la hora de que os transmita parte de mi información que os permitirá obtener lo que tan ansiosamente deseáis debido a vuestras carencias: sexo con bellas damas. Obtener a una mujer es fácil (y más para mí, por supuesto, ya que lo tengo todo), pero entiendo que personas lentas y torpes como vosotros no se coman una rosca, por un motivo muy sencillo: no entendéis a las mujeres.

Yo he sido criado entre mujeres adultas, y ya desde niño aprendí a manipular sus mentes tras largos estudios entre la lactancia y la etapa de los primeros pasos. Y finalmente desarrollé mi teoría.

Muchos pensáis que las mujeres son difíciles… ¡falso! las mujeres pueden ser tan fáciles como escribir con un lápiz o hacer un servidor del wow. Sencillamente tenéis que tener en cuenta este orden de prioridades:

Físico > Sexo > Personalidad

Y dicen las feministas que las mujeres se fijan en el interior… ¡sí, hombre, y yo soy un idiota que se cree inteligente y suelta espumas para crecerse! Obviamente estoy siendo sarcástico. Las mujeres se rigen por esos tres parámetros. Y pensaréis: “bueno, esto se tratará de una valoración subjetiva, no siempre se adecúa a la realidad sino que es una mera tendencia que el gran Búo ha descubierto”… Seréis ignorantes… Esto es extremadamente preciso, tras hacer montones y montones de buocálculos durante mi infancia, he descubierto que cada valor es 10 veces más valioso que el siguiente, ni 9,9 ni 10,1.

Pongamos como ejemplo a mi querido súbdito Pol, que gracias a estar a mi lado siempre absorbiendo parte de mi magnificencia sin parar (bajo mi permiso, por supuesto) ha terminado siendo un galán entre las mujeres. Tomando en cuenta lo dicho anteriormente, está claro que no es por su físico ni por su personalidad, sino por su habilidad en la cama (casi la mitad que yo, una capacidad enorme para un ser humano). Esto significa que si Pol liga tanto es porque es 10 veces mejor que la media en la cama; esto resulta evidente.

Y ahora pensaréis, “oh, Búo, está claro que tú destacas en las tres cosas, pero si es cierto lo que dices, con tu excelso físico ya te bastas…” ¡Os equivocáis! Es cierto que tengo un gran sex-appeal y belleza, pero no es eso lo que me ayuda a ligar: yo ligo más que nada por mi forma de ser, en otras palabras, se podría decir que soy 100 veces mejor que el resto de la gente en intelectual y social, como mínimo.

Así que ya sabéis, olvidaos de la personalidad y esas chorradas feministas; si queréis ligar con la mujer de vuestros sueños, llevad una vestimenta apropiada y con estilo (no tratéis de imitar el mío, hace falta mucha clase para llevarlo), arreglaos, y comportaos como tipos violentos y agresivos, que eso le pone a las tías; aunque en vuestro caso, lo más apropiado sería la cirugía estética. Y si nada de eso funciona, pedidme un par de clases de actividad sexual (teórica, por supuesto, no soy un asqueroso sodomita enfermo mental…) y veré lo que puedo hacer por ayudaros, pobres infelices.

Tito Guayoming y yo

11/01/2010

Como eminente persona que soy, conozco gente de toda índole y categoría, desde personas ilustres que me respetan y admiran, a necios ignorantes que me miran desde más abajo todavía que los anteriores. Naturalmente conozco a muchos famosos, que pretenden alcanzar algún día mi internacional reconocimiento.

Entre estos famosos se encuentra Guayoming, un humorista de la tele. Naturalmente yo no veo ese canal en el que sale, ¡por dios, es televisión de pobres! Sin embargo guardo muy buena relación con el susodicho. Lo conocí por mi padre, hombre de genotipo superior a la media sin duda, y él lo conoció por su hermano, que por ser tío mío también debe de estar muy bien dotado cromosómicamente hablando (tema que trataremos en otra ocasión).

Estuve con mi padre y Guayoming hace no mucho, y me suplicó que le fotografiase para mostrar su efigie en mi estado del msn. Naturalmente se la hice, porque me cae muy bien y deseo con toda mi alma que algún día llegue a ser casi tan cómico como yo; y digo casi porque la perfección es inalcanzable para el ser humano. Así que cada vez que veáis su programa en la tele, caiga quien caiga o como sea que se llame ahora, recordad que ese hombre de aspecto tan insignificante… ha gozado de mi respeto.